El equipo femenino de Liga Nacional Plata de Rolling Lemons ha puesto el broche final a la temporada firmando una meritoria sexta posición, culminando así un año de crecimiento, trabajo y consolidación en la categoría.
El curso comenzó con un objetivo claro: asegurar la permanencia. Un reto exigente que el equipo no solo cumplió, sino que lo hizo antes de lo previsto, logrando entrar en el Grupo A a mitad de temporada y dejando encarrilada la salvación con varias jornadas de antelación. A partir de ahí, el equipo afrontó la segunda fase con mayor tranquilidad y ambición.
Tras una sede anterior más irregular, las Rolling Lemons han sabido reaccionar en el tramo final, firmando una última sede muy positiva, donde se volvió a ver la mejor versión del equipo.
El fin de semana dejó una victoria de carácter frente a Burdinola IK (3-2) en un partido muy competido y en el que el equipo supo mantener la calma en los momentos clave. Goles de Irene Paisán y Ceci Sanz, quien también asistía junto con Celia Tribiño.
También llegó otro triunfo importante ante el CP Patinaje Línea Madrid (3-2), en otro encuentro igualado donde la eficacia ofensiva y el trabajo colectivo marcaron la diferencia. En esta ocasión las dianas fueron de Helena Luengo, Manuela Matesanz y Sara Vaca, que asistía junto con María Diez y Marina Armenteros.
El único tropiezo de la sede llegó frente a SR Torrelavega (1-4), en un partido en el que, pese al resultado, el equipo compitió y mantuvo el nivel ante uno de los conjuntos más sólidos del grupo. El gol amarillo lo anotaba Ceci Sanz con la asistencia de Helena Luengo.
Más allá de los resultados, la temporada deja una sensación muy positiva: un equipo que ha sabido adaptarse, competir y crecer en una categoría exigente, demostrando que puede mirar cada vez más arriba.
Con la permanencia asegurada desde hace meses y una sexta posición final, Rolling Lemons cierra el año con la convicción de que este es el camino para seguir evolucionando.
